Manuel
López-Villaseñor
Ciudad Real, 1924 - Torrelodones (Madrid), 1996
S/t – Colección Boj
Litografía sobre papel Guarro
50 x 35 cm
1961
Manuel L. Villaseñor sufrió una parálisis infantil en los primeros años de su vida, lo que le obligó a estar postrado en una cama durante años, algo de lo que se valió para desarrollar al máximo su gran pasión, el dibujo, en el que destacó desde sus inicios, consiguiendo, desde niño, hacerse con todos los premios de los certámenes a los que se presentaba.
Será ya durante su juventud cuando consiga una Beca de pensionado en Roma, donde entra en contacto con la pintura del Trescentto, concretamente con los frescos de Piero della Francesca, que le impresiona fuertemente y le influye en el posterior desarrollo de su obra, que sigue las directrices de un realismo desmaterializado, con tendencia a lo metafísico.
En esta colección presenta una escena de campo con una perspectiva irreal que lo vincula a cierto simbolismo.
Villaseñor llegará a ser académico de Bellas Artes, y en sus últimos años, se centra en su gran pasión, la pintura mural, en la que consiguió ser un gran experto.
La estampación de todas las láminas que componen esta colección fue realizada personalmente por Dimitri Papageourgiu, Medalla de Oro de Grabado en su taller de Madrid a comienzo de la década de los sesenta.